Niels Bohr: Concepto de complementariedad

Niels Bohr, físico danés, Premio Nobel de Física 1922, introdujo otro concepto que modificó también muchos supuestos científicos: el concepto de complementariedad.

Este concepto se refiere a que tanto la materia como la radiación presentan características de ondas y de partículas. Onda y partícula son estados complementarios, unas veces se comportan como ondas y otras como partículas, porque no son ni una cosa ni la otra, simplemente, no existen antes de la observación.Onda y partícula existen en una superposición de estados.

El observador interactúa con el sistema, de tal manera que el sistema no tiene una existencia independiente: tenemos un conocimiento limitado lo que un electrón está haciendo cuando lo estamos observando; pero, no sabemos nada de lo que está haciendo, cuando no lo observamos. Nada es real, a menos que lo observemos.

Ya en el siglo XVII, el obispo de Cloyne, Irlanda, George Berkeley, lo había reconocido, cuando afirmó:

Ser es ser percibido.

El teorema de incompletitud de Gödel

En 1931, Kurt Gödel demostró que si existe un conjunto de axiomas, como por ejemplo las matemáticas, siempre habrá uno de ellos para el cual no podríamos afirmar si es falso o verdadero, sean cuales sean las reglas que se elijan.

El teorema de incompletitud de Kurt Gödel establece límites fundamentales a las matemáticas y plantea, en términos generales, que hay problemas para los cuales no existen soluciones establecidas por ningún conjunto de reglas o procedimientos.

Existen máquinas o computadoras que resuelven uno o varios problemas; pero, no se puede construir una que los resuelva todos. El cerebro humano, con todo lo complicado que es debido, entre otras cosas, a su naturaleza no algorítmica, también está sujeto a esta limitación. Por ejemplo, el cerebro humano tiene la limitación que no puede conocerse a sí mismo.

Principio de Incertidumbre de Heisenberg (1927)

El principio de incertidumbre borró la frontera entre el observador y lo observado, el principio de objetividad de la ciencia.

Este principio, que ejerció una gran influencia no sólo en la física sino también en la filosofía del siglo XX, plantea que ningún objeto o fenómeno puede tener valores perfectamente definidos para todos sus atributos y que mientras más exactamente conocemos uno de ellos, menos exactamente conoceremos a los otros: en este mundo nada es real, nada es determinístico todo es probabilidad. Además introduce al observador en el proceso de medida, es decir dependiendo de las condiciones de medición impuestas por el observado los resultados del experimento variarán.

La medición cambia la realidad

La realidad objetiva – dice Heisenberg – se ha evaporado y lo que nosotros observamos no es la naturaleza en sí sino la naturaleza expuesta a nuestro método de interrogación. Con otras palabras, se podría decir: “Dime cómo es tu aparato para captar la realidad y te diré qué esquema de la realidad podrás formarte”. Esto significa que la realidad que podemos observar está condicionada a las características del observador: es probable que para captar la realidad que captamos tengamos que ser como somos.