Fractales

El término “fractal” fue acuñado por Mandelbrot, el cual, reacio a los rigorismos matemáticos, define los objetos fractales como los que poseen la cualidad de “autosemejanza” o “simetría de escalas”.

Significa esta propiedad, que el objeto en cuestión ofrece el mismo aspecto observado a distintas escalas; es decir: una parte de él es semejante al total. Quizá el paradigma de fractal sea el que ha sido calificado de “objeto más complejo de la Matemática” y que lleva el nombre de su descubridor: el conjunto de Mandelbrot. Este conjunto es generado por ordenador mediante un proceso iterativo. Realizando varios “zooms” consecutivos reaparecen una y otra vez réplicas semejantes, pero no identicas, al total.

Todos tenemos un concepto intuitivo de dimensión. De un punto decimos que no tiene dimensiones; de un segmento, que tiene una dimensión; una figura plana, dos dimensiones y un poliedro, tres. Pensar en un objeto que tenga, por ejemplo, más de dos dimensiones pero menos de tres, es algo que escapa a la intuición sensible. Fue éste, precisamente, el abstracto pensamiento de Hausdorff, cuyos planteamientos teóricos fueron posteriormente desarrollados por Besicovitch.


Los trabajos posteriores de varios matemáticos, entre ellos Mandelbrot, demostraron que no sólo pueden darse estos objetos, sino que la geometría de la naturaleza es eminentemente fractal.

Así, el conjunto de Mandelbrot encierra la gran paradoja de que la cantidad de información necesaria para describirlo es infinita, pero no así la información necesaria para generarlo, que cabe en unas pocas líneas de código de ordenador.

Según Mandelbrot la geometría fractal representa la transición del orden al caos.

Teoría de los mundos múltiples

La interpretación de la teoría de los mundos múltiples, nos dice que lo único que conocemos es el pasado, que no conocemos el presente en todos sus detalles y que el futuro no está determinado, puesto que hay muchas rutas (muchos mundos) que nos conducen al futuro, y alguna versión de nosotros seguirá por ellas.

Cada una de estas versiones de nosotros mismos creerá que avanza a través del único camino, y se mirará en único pasado, pero resulta absolutamente imposible conocer el futuro por que hay infinidad de ellos. “Nosotros también debemos de existir en muchos estados simultáneamente aunque no nos demos cuenta. Deben existir muchas versiones de uno mismo, de la tierra y del universo completo, todos los eventos posibles, todas las variaciones concebibles de nuestras existencias, deben existir, dice Deutsch. No vivimos en un universo único, dice, sino en un vasto “multiverso”(citado en El confuso legado de Max Planck).

Holograma: todas las caras de la realidad visible

Inventado por el físico británico de origen húngaro Dennis Gabor y por lo que obtuvo el premio Nobel de Física en 1971.

El término holograma se deriva de las palabras griegas: holos, que significa completo o integral, y grama, registro. Un holograma es una imagen tridimensional fotografiada de la realidad, utilizando un rayo láser. Esta imagen holográfica es una representación tan exacta y nítida en sus detalles de un original (personas y objetos), en tercera dimensión (aunque conformado por haces de luz) que, incluso, puede reemplazar al original mismo. La única diferencia entre el holograma y el original es que a este último se puede tocar y al holograma, no. Si se parte esta imagen por la mitad, en cada mitad aparece la imagen tridimensional completa; si se continúa partiendo, sin importar las veces que se haga, cada parte presenta la imagen completa y tridimensional de la original.

Existe una variedad de hologramas.

Nos referiremos a dos tipos: hologramas de composición y los denominados arco iris.

Los de composición pueden moverse y los arco iris que, dependiendo de la posición del observador, permiten percibir diversos colores.

Mucho parecido tienen los hologramas con nuestras acciones diarias en el trabajo y en cualquier lugar donde nos encontremos. Nuestra percepción de la gente depende, en gran manera, de la posición en que nos encontremos, y somos poco capaces de darnos cuenta de que esas percepciones son producto de nuestra forma de ver el mundo, de nuestras actitudes y no reflejan realmente la realidad exterior.

Concepto entrelazamiento cuántico

El esfuerzo de David Bohm, antiguo colaborador de Einstein, famoso físico teórico inglés, por tratar de explicar la incertidumbre, contribuyó a que se reafirmara un concepto del que ya se venía hablando: el entrelazamiento cuántico.

Con el experimento de Alain Aspect en 1982, realizado en París, basado en el experimento mental Einstein-Podolsky-Rosen y el efecto Bohm-Aharonov se reafirmó el concepto entrelazamiento cuántico: las partículas que estaban separadas a gran distancia, eran capaces de comunicarse de una forma que no podía ser explicada desde la Teoría de la Relatividad; pero sí desde la mecánica cuántica la cual admite un alto grado de correlación, como si las dos partículas cooperan telepáticamente de un modo innatural.

Ambas partículas tienen un origen común en el big bang, por lo que no actúan independientemente al azar y, por lo tanto, existe entre ellas algún grado de correlación.

En el universo todo se conecta con todo; un elemento de la realidad o una subtotalidad tiene la información del todo.

Niels Bohr: Concepto de complementariedad

Niels Bohr, físico danés, Premio Nobel de Física 1922, introdujo otro concepto que modificó también muchos supuestos científicos: el concepto de complementariedad.

Este concepto se refiere a que tanto la materia como la radiación presentan características de ondas y de partículas. Onda y partícula son estados complementarios, unas veces se comportan como ondas y otras como partículas, porque no son ni una cosa ni la otra, simplemente, no existen antes de la observación.Onda y partícula existen en una superposición de estados.

El observador interactúa con el sistema, de tal manera que el sistema no tiene una existencia independiente: tenemos un conocimiento limitado lo que un electrón está haciendo cuando lo estamos observando; pero, no sabemos nada de lo que está haciendo, cuando no lo observamos. Nada es real, a menos que lo observemos.

Ya en el siglo XVII, el obispo de Cloyne, Irlanda, George Berkeley, lo había reconocido, cuando afirmó:

Ser es ser percibido.

El teorema de incompletitud de Gödel

En 1931, Kurt Gödel demostró que si existe un conjunto de axiomas, como por ejemplo las matemáticas, siempre habrá uno de ellos para el cual no podríamos afirmar si es falso o verdadero, sean cuales sean las reglas que se elijan.

El teorema de incompletitud de Kurt Gödel establece límites fundamentales a las matemáticas y plantea, en términos generales, que hay problemas para los cuales no existen soluciones establecidas por ningún conjunto de reglas o procedimientos.

Existen máquinas o computadoras que resuelven uno o varios problemas; pero, no se puede construir una que los resuelva todos. El cerebro humano, con todo lo complicado que es debido, entre otras cosas, a su naturaleza no algorítmica, también está sujeto a esta limitación. Por ejemplo, el cerebro humano tiene la limitación que no puede conocerse a sí mismo.

Principio de Incertidumbre de Heisenberg (1927)

El principio de incertidumbre borró la frontera entre el observador y lo observado, el principio de objetividad de la ciencia.

Este principio, que ejerció una gran influencia no sólo en la física sino también en la filosofía del siglo XX, plantea que ningún objeto o fenómeno puede tener valores perfectamente definidos para todos sus atributos y que mientras más exactamente conocemos uno de ellos, menos exactamente conoceremos a los otros: en este mundo nada es real, nada es determinístico todo es probabilidad. Además introduce al observador en el proceso de medida, es decir dependiendo de las condiciones de medición impuestas por el observado los resultados del experimento variarán.

La medición cambia la realidad

La realidad objetiva – dice Heisenberg – se ha evaporado y lo que nosotros observamos no es la naturaleza en sí sino la naturaleza expuesta a nuestro método de interrogación. Con otras palabras, se podría decir: “Dime cómo es tu aparato para captar la realidad y te diré qué esquema de la realidad podrás formarte”. Esto significa que la realidad que podemos observar está condicionada a las características del observador: es probable que para captar la realidad que captamos tengamos que ser como somos.

Conceptos y teorías del caos

El 90% de la realidad observable pertenece a sistemas no lineales o regulares.

En términos generales, la teoría del caos sostiene que la realidad es un continuum de orden, desorden y orden, etc. y trata de entender qué leyes rigen el paso de una etapa a otra y que del caos nacen nuevas estructuras, llamadas estructuras “disipativas”.

La teoría del caos, que tiene como principal representante al belga Ilya Pregonine, Premio Nobel de Química de 1977, está constituida por una teoría sobre ciertos modelos matemáticos y sus aplicaciones, los cuales sirven para explicar el comportamiento del universo y de la vida que, contrario a lo que se creía, no se desarrolla como el mecanismo de un reloj, de manera previsible y determinada, sino de forma aleatoria y caótica.

Pero, esta inestabilidad e imprevisibilidad no es creada por el observador, sino que es inherente al desarrollo mismo de los acontecimientos.

Para John Briggs & F. David Peat (1999, p. 4), “El término científico «caos» se refiere a una interconexión subyacente que se manifiesta en acontecimientos aparentemente aleatorios. La ciencia del caos se centra en los modelos ocultos, en los matices, en la «sensibilidad» de las cosas y en las «reglas» sobre cómo lo impredecible conduce a lo nuevo”.

En la teoría del caos, existen tres conceptos clave transversales: el control, la creatividad y la sutileza.

  1. El control.  Los individuos que conocen la teoría del caos saben muy bien que la obsesión de “mantener el control” es una entelequia. Saben que los sistemas caóticos no son predecibles, manipulables y controlables y que, en lugar de resistirnos a las incertidumbres de la vida, lo que deberíamos hacer es aceptarlas.
  2. La creatividad. Cuando aceptamos la incertidumbre, como una característica de la vida, cuando aceptamos el caos, es entonces que aparece la creatividad.
  3. La sutileza. Aceptar la incertidumbre y permitir que fluya la imaginación, nos permitirá, al mismo tiempo, poner atención a las pequeñas sutilezas, a los pequeños detalles que pueden provocar cambios significativos en las personas. Esto implica el respeto de las opiniones de las otras personas, su derecho a disentir. La teoría del caos nos ayuda a comprender que si evitamos el control, si aceptamos la incertidumbre, ingresaremos al mundo de la sutileza y la ambigüedad, donde la vida se vive en plenitud.

Primer día como docente en el “Curso de Community Manager” organizado por AGAFPU

Como siempre la incertidumbre de no saber con qué te vas a encontrar genera cierta inseguridad, pero cuando te das cuenta de que delante tuya tienes a gente con ganas de aprender y tanto que aporta es fácil sentirse cómodo.

Aproximadamente 24 alumnos la mayor parte trabajadores del sector, directores de cuentas, directores de comunicación, communitis, diseñadores, informáticos, algún profesor/investigador… vamos que aunque sólo sea por la posibilidad de hacer networking que te ofrece el curso organizado por AGAFPU creo que merece la pena. Quizá le dedicase demasiado tiempo a las presentaciones pero es que desde mi punto de vista es imprescindible conocer a la gente que tengo delante (al menos si la ocasión lo permite) para ajustar el discurso (predicando con el ejemplo, metodología POST, punto uno, conoce a tu público)

El desarrollo de la clase fue muy fluido y nutrido de interesantísimas aportaciones. Hoy fue el día más teórico, con una extensa introducción a la web 2.0, a los grandes conceptos de comunidad, redes sociales, y como no al de Community Manager. Sinceramente la clase se me pasó volando, tanto que me quedé a medio camino de lo que tenía planteado contar el primer día, pero tampoco me preocupa, sé que al final acabaré tocando los puntos más importante.

Sin duda el hecho de emplear vídeos  (algunos archiconocidos) ha facilitado aguantar 4 horas al pié del cañón, aunque creo que podría haber obviado alguno. Por momentos parecía que les intentase lavar el cerebro con musica pegadiza y grandes cifras ultra-vendedoras… pero no era mi intención, dejo eso para los “Cienciólogos”.

La próxima clase ya nos introduce en un entorno mucho más práctico, ahora que los he convencido de que esto es algo serio (bueno ya estaban convencidos sólo reforcé sus argumentos).

Buenas sensaciones en la primera clase, espero verlos a TODOS en la siguiente y seguir aprendiendo con ellos.

Para darle continuidad a las relaciones y debates surgidos en las clases (tanto en mi grupo como en el de Rubén) he creado un grupo en Linkedin. Espero veros a todos en él ;D.

Rubén Bastón también ha comentado sus primeras impresiones del curso en su blog (gracias por la foto ;D)