Relativizando la importancia de los (grandes) Influenciadores

Universal McCann ha publicado hace unos días un estudi sobre los Super Influyentes. Me quedo con el comentario de territoriocreativo, que explica muy bien de que va el estudio:

Universal McCann publica un estudio con el nombre de When did we start trusting strangers? How the internet turned us all into influencers, sobre el grado de influencia que determinadas personas consiguen gracias a las herramientas de los medios sociales. Y hace hincapié en el nivel de influencia de cada uno, destacando la presencia de los super influyentes o “heavy users de medios sociales, especialmente en la creación de contenidos“. ¿Cuáles son sus características?

Depende de las categorías en las que se vean incluidos y sobre las que sus comentarios generen opinión. En muchos casos irá relacionada su influencia sobre temas relacionados con la tecnología, pero son personas que siempre están probando cosas, que corren riesgos y comparten sus opiniones con sus amigos y lectores a través de, por ejemplo, sus blogs. Son altamente educados, con experiencia en programación y ordenadores y muy involucrados en el uso de herramientas sociales, ya sean compartiendo vídeos, fotos…

Lo curioso, y en cierta forma una nota importante del estudio, es que estos super influyentes han pasado el límite de los medios online y ya son escuchados y seguidos en sus comentarios en el mundo offline, cambiando ciertas tendencias de los medios tradicionales. El estudio de McCann concluye que “todas las marcas tienen que reaccionar frente a la economía de la atención – llegando a ser más abiertos, más transparente y más activa su presencia en los medios sociales y en la conversación“.

Nada nuevo bajo el sol, la verdad, pero veamos si las empresas escuchan lo que les indica una agencia como Universal McCann y cambian su manera de pensar y la tendencia instaurada de mirar con miedo a lo desconocido. Si sucede eso, se habrá dado ya un pequeño paso.

Casi al mismo tiempo el gurú de los negocios Guy Kawasaky pblica una nota a colación de unas palabras de un profesor de Marketing de Miami:

James Coyle, assistant professor of marketing at Miami University’s Farmer School of Business, Elizabeth Lightfoot of CNET Networks, and Ted Smith and Amy Scott of MedTrackAlert conducted the study by surveying website visitors, conducting in-depth reviews, and analyzing website usage patterns. Said Coyle:

“We find that trying to track down key influencers, people who have extremely large social networks, is typically unnecessary and, more importantly, can actually limit a campaign or advertisement’s viral potential. Instead, marketers need to realize that the majority of their audience, not just the well-connected few, is eager and willing to pass along well-designed and relevant messages.”

Como podeis percibir tenemos dos posturas contrapuestas,  me temo que los intereses individuales tienen más que ver que la objetividad, como en otros aspectos de la vida. yo personalmente me quedo con la versión de Guy (McCann no rompáis mis curriculums). La empresa de publicidad tiene una visión condicionada por la necesidad de tener un mercado controlable, medible. Porque es a la agencia a quien le resulta más fácil ponerse en contacto con cuatro tíos bien relacionarlos y negociar una opinión favorable sobre el cliente. ¿Cómo le va a ofrecer una campaña centrada en emplear a usuarios anónimos? Resultaría difícil convencer a cualquier cliente. Pero no es necesario realizar estudios de tan dudosa objetividad para destacar la importancia del mercado publicitario en redes sociales, el problema es que hay que hablar un lenguaje 2.0, y los que llevamos un tiempo por aquí sabemos que no es algo que esté muy ligado a la de resultados. inmediatez Por otra parte me gusta pensar que el tejido social renueva sus fuentes, que no son cuatro cerebros los que dirigen nuestros actos, aunque siempre reconoceré que hay opiniones de mayor autoridad que otros.

Relativizando la importancia de los (grandes) Influenciadores

Universal McCann ha publicado hace unos días un estudiobre los Super Influyentes. Me quedo con el comentario de territoriocreativo, que explica muy bien de que va el estudio:

Universal McCann publica un estudio con el nombre de When did we start trusting strangers? How the internet turned us all into influencers, sobre el grado de influencia que determinadas personas consiguen gracias a las herramientas de los medios sociales. Y hace hincapié en el nivel de influencia de cada uno, destacando la presencia de los super influyentes o “heavy users de medios sociales, especialmente en la creación de contenidos“. ¿Cuáles son sus características?

Depende de las categorías en las que se vean incluidos y sobre las que sus comentarios generen opinión. En muchos casos irá relacionada su influencia sobre temas relacionados con la tecnología, pero son personas que siempre están probando cosas, que corren riesgos y comparten sus opiniones con sus amigos y lectores a través de, por ejemplo, sus blogs. Son altamente educados, con experiencia en programación y ordenadores y muy involucrados en el uso de herramientas sociales, ya sean compartiendo vídeos, fotos…

Lo curioso, y en cierta forma una nota importante del estudio, es que estos super influyentes han pasado el límite de los medios online y ya son escuchados y seguidos en sus comentarios en el mundo offline, cambiando ciertas tendencias de los medios tradicionales. El estudio de McCann concluye que “todas las marcas tienen que reaccionar frente a la economía de la atención – llegando a ser más abiertos, más transparente y más activa su presencia en los medios sociales y en la conversación“.

Nada nuevo bajo el sol, la verdad, pero veamos si las empresas escuchan lo que les indica una agencia como Universal McCann y cambian su manera de pensar y la tendencia instaurada de mirar con miedo a lo desconocido. Si sucede eso, se habrá dado ya un pequeño paso.

Casi al mismo tiempo el gurú de los negocios Guy Kawasaky pblica una nota a colación de unas palabras de un profesor de Marketing de Miami:

James Coyle, assistant professor of marketing at Miami University’s Farmer School of Business, Elizabeth Lightfoot of CNET Networks, and Ted Smith and Amy Scott of MedTrackAlert conducted the study by surveying website visitors, conducting in-depth reviews, and analyzing website usage patterns. Said Coyle:

“We find that trying to track down key influencers, people who have extremely large social networks, is typically unnecessary and, more importantly, can actually limit a campaign or advertisement’s viral potential. Instead, marketers need to realize that the majority of their audience, not just the well-connected few, is eager and willing to pass along well-designed and relevant messages.”

Como podeis percibir tenemos dos posturas contrapuestas,  me temo que los intereses individuales tienen más que ver que la objetividad, como en otros aspectos de la vida. yo personalmente me quedo con la versión de Guy (McCann no rompáis mis curriculums). La empresa de publicidad tiene una visión condicionada por la necesidad de tener un mercado controlable, medible. Porque es a la agencia a quien le resulta más fácil ponerse en contacto con cuatro tíos bien relacionarlos y negociar una opinión favorable sobre el cliente. ¿Cómo le va a ofrecer una campaña centrada en emplear a usuarios anónimos? Resultaría difícil convencer a cualquier cliente. Pero no es necesario realizar estudios de tan dudosa objetividad para destacar la importancia del mercado publicitario en redes sociales, el problema es que hay que hablar un lenguaje 2.0, y los que llevamos un tiempo por aquí sabemos que no es algo que esté muy ligado a la de resultados. inmediatez Por otra parte me gusta pensar que el tejido social renueva sus fuentes, que no son cuatro cerebros los que dirigen nuestros actos, aunque siempre reconoceré que hay opiniones de mayor autoridad que otros.

Influenciador: la definición del autor de este blog

Desde mi punto de vista estamos hablando de un comunicador, de alguién que busca intervenir en la opinión de otro, con el objetivo de conseguir que prevalezca su subjetividad. La autoridad de los argumentos del influenciador viene dada por el valor de sus aportaciones, de la calidad del conocimiento que ha aportado a su público, convirtiendose así en fuente reconocida y autorizada de información, opinión  y manera de hacer.

El influenciador nunca se impone, ni persuade, sino que convence.

El influenciador valora la verdad por encima de su opinión propia. Un influenciador nunca debe temer reconocer que estaba equivocado.

El influenciador no persigue popularidad personal, pero sí persigue difundir sus opiniones y que estas se establezcan en el tejido social.

Todo podemos influir en nuestro entorno, pero el autentico influenciador lo hace conscientemente, tiene un objetivo claramente definitivo en sus comunicados.

El influenciador no es nadie sin su público. Cuanto más inlfueyentes sea su público mejor influenciador será.

Me gusta resumir la definición en esta frase que he visto por ahí:

Influenciador es aquel que hace que las cosas pasen.

Es aquel que consigue que lo tácito se convierta en explícito.

Después de un año de andadura de este blog, revisando estadísticas, me he dado cuenta de que muchos buscáis una respuesta del término INFLUENCIADOR. Pues bien atiendo a mi responsabilidad  os ofreceré una serie de post en los que desarrollaré multiples aspectos relacionados con este término. Este es el primero y más subjetivo de ellos,  aquí ofrezco mi definición, lo que a mi me gustaría que fuese, y en definitiva lo que defiendo en este blog. El resto de posts los podeis encontrar bajo el tag influenciador.

Influenciador: la definición del autor de este blog

Desde mi punto de vista estamos hablando de un comunicador, de alguién que busca intervenir en la opinión de otro, con el objetivo de conseguir que prevalezca su subjetividad. La autoridad de los argumentos del influenciador viene dada por el valor de sus aportaciones, de la calidad del conocimiento que ha aportado a su público, convirtiendose así en fuente reconocida y autorizada de información, opinión  y manera de hacer.
El influenciador nunca se impone, ni persuade, sino que convence. 
El influenciador valora la verdad por encima de su opinión propia. Un influenciador nunca debe temer reconocer que estaba equivocado.
El influenciador no persigue popularidad personal, pero sí persigue difundir sus opiniones y que estas se establezcan en el tejido social.
Todo podemos influir en nuestro entorno, pero el autentico influenciador lo hace conscientemente, tiene un objetivo claramente definitivo en sus comunicados. 
El influenciador no es nadie sin su público. Cuanto más inlfueyentes sea su público mejor influenciador será.
Me gusta resumir la definición en esta frase que he visto por ahí:
Influenciador es aquel que hace que las cosas pasen.
Es aquel que consigue que lo tácito se convierta en explícito. 

Después de un año de andadura de este blog, revisando estadísticas, me he dado cuenta de que muchos buscáis una respuesta del término INFLUENCIADOR. Pues bien atiendo a mi responsabilidad  os ofreceré una serie de post en los que desarrollaré multiples aspectos relacionados con este término. Este es el primero y más subjetivo de ellos,  aquí ofrezco mi definición, lo que a mi me gustaría que fuese, y en definitiva lo que defiendo en este blog. El resto de posts los podeis encontrar bajo el tag influenciador.

De la segmentación en el punto de venta al control del Gran Hermano

Tras leer este artículo de Marketin News en el que explican que ya se están probando tecnologías de reconocimiento facial para publicidad en el punto de venta.

La aplicación sería segmentar por edades, grupos sociales, etc, para ofrecer una determinada infomración segmentada a los consumidores. Pero te pedirán permiso para analizar tu rostro y etiquetarte, aprovecharán para “quedarse con tu cara” y con lo que compras también sin preguntarte si quieres ofrecer esa información.

Sin duda es una tecnología sorprendente pero tiene implicaciones éticas claras, y también sociales, porque este tipo de segmentación se puede considerar “racista” o “senofóbica” ya que etiqueta a su target en función de su aspecto. ¿Qué harán, ofrecerte vino de cartón si vas sin afeitar al supermercado?. Lo peor es que no nos percatemos de esto y cuando nos demos cuenta de su presencia sea porque nos sorprendemos a nosotros mismos delante del espejo arreglándonos para hacer la compra porque queremos compras más selectas.

De la segmentación en el punto de venta al control del Gran Hermano

Tras leer este artículo de Marketin News en el que explican que ya se están probando tecnologías de reconocimiento facial para publicidad en el punto de venta.

La aplicación sería segmentar por edades, grupos sociales, etc, para ofrecer una determinada infomración segmentada a los consumidores. Pero te pedirán permiso para analizar tu rostro y etiquetarte, aprovecharán para “quedarse con tu cara” y con lo que compras también sin preguntarte si quieres ofrecer esa información.

Sin duda es una tecnología sorprendente pero tiene implicaciones éticas claras, y tambi´´en sociales, porque este tipo de segmentación se puede considerar “racista” o “senofóbica” ya que etiqueta a su target en función de su aspecto. ¿Qué harán, ofrecerte vino de cartón si vas sin afeitar al supermercado?. Lo pero es que no nos percatemos de esto y cuando nos demos cuenta de su presencia sea porque nos sorprendemos a nosotros mismos delante del espejo arreglándonos para hacer la compra porque queremos compras más selectas.

El fin del posicionamiento en buscadores: Google Personalized Search

Ya hace tiempo que ha salido (aula21) pero no ha sido hasta ahora que por circunstancias laborales, me he dado cuenta de la magnitud del asunto.

Hoy por hoy un SEO es un personaje, a medio camino entre un informático y un RRPP online, es un profesional cotizado (donde coticen las cosas debidamente claro) y demandado.

Las agencias de medios online venden precisamente una escalada en los puestos de las búsquedas de los principales buscadores, lo que se ha dado en llamar VISIBILIDAD.

Pero ahora algo amenaza el negocio, y es que si un internauta solo va a realizar búsquedas entre antiguas búsquedas… o al menos un porcentaje alto, ¿cómo podremos hacernos un hueco en esas búsquedas? y peor aun qué sentido tendrá la “ciencia” del SEO en este panorama, y eso sin contar la evolución natural de las búsquedas, los buscadores semánticos.

En definitiva, ya no podremos trampear la experiencia del internauta, es aquí donde comunicación 2.0 se convierte en la alternativa para obtener notoriedad.

Seguramente sea lo mejor para todos…pero habrá que reciclarse.

27-7-2010—> De momento este vaticinio no es para tanto. El entorno cambia pero de alguna manera el SEO se consigue adaptar a él.

El fin del posicionamiento en buscadores: Google Personalized Search

Ya hace tiempo que ha salido (aula21) peor no ha sido hasta ahora que por circunstancias laborales, me he dado cuenta de la magnitud del asunto.

Hou por hoy un SEO es un personaje, a medio camino entre un informático y un RRPP online, es un profesional cotizado (donde coticen las cosas debidamente claro) y demandado.
Las agencias de medios on line venden precisamente una escalada en los puestos de las búsquedas de los principales buscadores, lo que se ha dado en llamar VISIBILIDAD.
Pero ahora algo amenaza el negocio, y es que si un internauta solo va a realizar búsquedas entre antiguas búsquedas… o al menos un porcentaje alto, ¿cómo podremos hacernos un hueco en esas búsquedas? y peor aún  qué sentido tendrá la “ciencia” del SEO en este panorama, y eso sin contar la evolución natural de las búsquedas, los buscadores semánticos.
En definitiva, ya no podremos trampear la experiencia del internauta, es aquí donde comunicación 2.0 se convierte en la alternativa para obtener notoriedad. 
Seguramente sea lo mejor para todos…pero habrá que reciclarse.